7 dic. 2014


Gracias a la invalorable y permanente actitud de Telesur, de mostrarnos por televisión en vivo y en directo acontecimientos que siendo de nuestra incumbencia y debido al cepo informático hegemónico, nunca nos enteramos, pude ver la ceremonia de inauguración de la sede de UNASUR en Ecuador.

Así pude apreciar la arquitectura monumental del edificio de UNASUR, gran concurrencia de público, en primer plano presidentes latinoamericanos e invitados especiales del resto del mundo.
 
Importantes y claros discursos del secretario general de UNASUR, Samper, del Presidente Correa, del Intendente de Quito. Todos ellos informaron la importancia del evento.

Pero amigos, quiero compartir con ustedes un solo aspecto que logró conmoverme y perder objetividad para comentar el acto: Ella, nuestra Ella, la Presidenta Cristina, apareció ataviada de blanco. Blanco vestido. Blanca chalina al cuello.

Procede Ella a descubrir el monumento con que UNASUR recuerda el trabajo de Néstor en el paciente tarea política para conformar ese proyecto de unión americana que es UNASUR.

Un pequeño grupo de funcionarios y la madre de todos “Hebe” la acompañan y entonces comienzan a entonar aquello de… "a pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos no nos han vencido" y ahí la extraordinaria intuición de la cámara de Telesur nos muestra cuando ella dice: “No nos han vencido”... también la escuché afirmar su adhesión a “La Gloriosa” y reconocerse heredera de Perón y de Evita.

Cuando le tocó hablar a Cristina recordó brevemente los sucesos que fueron antecedentes para forjar este nuevo intento de "unión americana”:

- Mar del Plata y el NO la ALCA.
- Juntarse para frenar los intentos golpistas a Evo y Correa
- La solución exitosa del entredicho bravío entre Chávez Y Santos
Y al recordar los actos del presidente Kirchner dijo: “quien fuera y es mi compañero”.

Basta para mí. Cartón lleno.

Sabido es que los sentimientos, fantasías o ensoñaciones no necesitan lógica, racionalidad o desarrollo cronológico.

Luego de un tiempo de conmoción arribé a dos conclusiones:

1.     Yo no combatí a la Dictadura junto a “La Gloriosa”, pero formo parte de ella y también soy heredero de Perón y de Evita.

2.     En una película del siglo pasado Darío Grandinetti encarna un personaje que trajina su vida buscando una pareja ideal “La que vuela”, pues bien: fue Néstor quien la encontró hace mucho tiempo.
“Ella”, la Dama de Blanco que vi en las alturas de Quito, era y es “la que vuela”.


José María Di Bello
Precandidato a Legislador por Capital.

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