8 oct. 2014



El salón estaba repleto; gobernadores, ministros, jueces, obispos, funcionarios de todo nivel.
Alex y yo nos ubicamos contra una pared. Yo estaba parado muy cerca de donde hablo la Presidenta. Se trataba de comunicar la promulgación de la Reforma del Código Civil y Comercial.

Cristina explicó detalladamente  por qué  impulsó dicha reforma y la metodología empleada: comisión redactora, cientos de consultas, incorporación de objeciones, debate en el parlamento, aprobación, sanción de la ley, promulgación y que comienza a regir el 1 de enero de 2016.
Todo esto llevó más de 2 años. Obviamente no fue apresurado el trámite.

El nuevo código, en sus más de 2600 artículos, incorpora nuevos derechos acorde con el desarrollo de usos y costumbres de la TOTALIDAD de la ciudadanía de la Nación Argentina. Se mejoran procedimientos acerca del divorcio y adopción.

Al incorporar nuevos derechos acerca de la diversidad, el matrimonio igualitario deja atrás siglos de demonización con que el prejuicio del poder castigaba lo que consideraba contrario al “orden natural”.
Este Nuevo Código es el nuevo ordenamiento legal que pone fin a tiempos oscuros, de persecución, desprecio, menoscabo en el cual el prejuicio era la ley e imponía arbitrarios castigos. 

A esta ancestral injusticia salimos a hacerle frente miles en nuestro país y el mundo sin más armas que la convicción de lo justo de nuestro reclamo.

Todo parecía inamovible hasta que aparecieron Néstor y Cristina, quienes abrieron la puerta al debate social que dio como resultado la situación actual.
Al entrar al recinto, sobre cada silla, había un ejemplar del Nuevo Código.

Al finalizar la alocución, Alex, con quien estábamos en un extremo de las primeras filas, se levanta y con mucha emoción le pide a Cristina que autografíe nuestro ejemplar.
La Presidenta accede y nos acercamos al estrado. Cristina nos dedica el impreso y estando yo a un metro de su persona miro sus ojos... ELLA sonríe en silencio y en ese momento un susurro invade mi interior:

“Néstor Vive
La lucha sigue..”

Brioso corcel mi corazón cuando un sentimiento profundo lo acicatea…

Con mucho esfuerzo pude sujetar la conmoción de mi ánimo.
Al salir de la Casa Rosada y caminar a través de la Plaza entendí el mensaje. 

El ejemplar del Código no es el fin. Es el punto de partida para nuevas luchas, nuevas vicisitudes, nuevos conflictos.

Para posibilitarnos esta opción gentes como Eva y Néstor dejan "jirones de su vida en el camino…"

AMIGOS, ayudenme a entender...
¿Fue mi imaginación o la voz del corazón de ELLA la que claramente escuché?

José Maria Di Bello

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